El Transgeneracional

El Transgeneracional

El Transgeneracional

Somos información

Es necesario saber que heredamos la información que está relacionada con las experiencias de nuestros progenitores y es esta información la que va a definir nuestro camino por esta vida. 

Siento decirte que aunque pensamos que somos nosotros los que conscientemente tomamos decisiones y elegimos nuestras acciones, no es así.  Nuestro cerebro, como ya habrás escuchado muchas veces,  se divide entre nuestra parte consciente (aproximadamente un 4% y la inconsciente un 96%). Es esta última la que dirige todo lo que hacemos y nos lleva en piloto automático de manera caprichosa actuando en base a las experiencias que han quedado registradas en nuestras células.

La historia familiar

Por lo tanto conocer cuáles eran los estados emocionales de nuestros familiares, a qué tuvieron que enfrentarse, qué no pudieron gestionar y que los marcó a nivel afectivo, puede ayudarnos enormemente a entender nuestros conflictos y las vicisitudes que atravesamos en la vida

Y aquí es donde surge la pregunta: ¿Qué tengo yo que ver con lo que le haya sucedido a mis ancestros? 

Y la respuesta es TODO porque todo en este Universo está interconectado y tú has venido a este plano físico a sanar y liberar las energías que los tuyos en su momento no pudieron gestionar. 

Hablemos de Epigenética

¿Y cómo queda registrada esta información? Pues hablemos un poquito de epigenética.  Como su prefijo lo indica ( epi = sobre ), la epigenética es un concepto que va más allá de la genética, es decir en este caso hablaremos del ambiente, del entorno familiar, social y cultural.

La genética nos explica cómo se transmite la herencia biológica de generación en generación mediante el ADN, sin embargo hoy en día se ha demostrado cientificamente que los genes también están influenciados en una gran parte por nuestro entorno, es decir por todo aquello que percibimos y que nos rodea.

Sin embargo teniendo los mismos genes no todas las personas pueden activarlos de la misma manera ya que esto va a depender de cómo cada persona perciba ese entorno, se relacione con él o se involucre emocionalmente.

Desde este punto de vista no es correcto pensar que dependemos de nuestros genes, sino que -como decía el Dr. Bruce H. Lipton en su libro La Biología de la Creencia– “las experiencias de la vida pueden redefinir nuestros rasgos genéticos (…). Las percepciones no sólo controlan el comportamiento, también controlan la actividad genética”.

De acuerdo con esto, las experiencias traumáticas de nuestros antepasados dejan marcas en nuestro ADN conformando nuestro comportamiento.

Desde el punto de vista de la Bioneuroemoción®, un cambio de percepción y un nuevo ambiente emocional pueden llevar a una reprogramación de nuestros genes. 

La herencia de nuestros padres

Una de las maneras de detectar muchos de nuestros conflictos, es analizar cuáles fueron las circunstancias de vida y el ambiente emocional de nuestra madre en los momentos de la concepción, el embarazo y el parto.

Dichos estados emocionales generan improntas en nuestros genes que pueden ser los detonantes de nuestros comportamientos y experiencias actuales. Alguno de ellos pueden ser: 

  • Dificultades en las relaciones: “siempre me encuentro con el mismo tipo de pareja “; “todas mis parejas me maltratan”, etc….
  • Problemas económicos: ”El dinero no me dura”; “todo lo que gano lo gasto” ; “no me pagan lo suficiente”,etc…
  • Dificultades sociales: “Me cuesta relacionarme”; “No tengo amigos”; “Nadie me presta atención”, etc….
  • Dificultad para tener hijos: “no puedo quedarme embarazada”; “Mis parejas no quieren tener hijos”, etc…
  • Enfermedades

El ambiente emocional de la madre, en el momento del embarazo, es definitivo en la vida del futuro niño. Si la madre está feliz proyectará sentimientos de bienestar en el feto, pero si está ansiosa, estresada, triste, tiene miedo o siente rechazo entre otros, también lo transmitirá al feto, el cual ya nacerá con esta información implícita de la que ni siquiera será consciente pero que hará mella en su vida.

Tomar consciencia

Es importante por lo tanto para las futuras mamás, tomar conciencia de qué momento emocional están viviendo en el momento de querer tener un hijo y cuidarse mucho al respecto, para no proyectarse inconscientemente y para favorecer un mayor bienestar a sus futuros descendientes. 

Asimismo, las experiencias vividas por el niño en sus primeros años de vida (entre 0 y 8 años), serán también decisivas en la conformación de su comportamiento, de su personalidad, de sus creencias y los detonantes de las vivencias que manifestará en su etapa adulta. 

No hay que olvidar que para el niño todo lo que ocurre en sus primeros años, en los que no tiene aún desarrollada la capacidad de discernir entre si algo le conviene o todo lo contrario, cualquier suceso de la índole que sea lo va a aceptar sin juicio y como verdadero. 

A partir de este momento, actuará en consecuencia y comenzará a atraer a su vida situaciones que confirmen sus creencias y lo que habita en su subconsciente.

Reescribir nuestra historia

Llegados a este punto podemos entonces hacernos la siguiente pregunta. Si yo he heredado toda la información de mis padres, mis ancestros y mi entorno, ¿de qué manera entonces puedo ser el dueño de mi propia vida?

La respuesta es: tomando consciencia.  

Desde la Bioneuroemoción® se trabaja a nivel inconsciente tratando de hacer consciente la  verdadera historia oculta tras la historia que se ha explicado a sí mismo el cliente, provocando la toma de consciencia y lo que es muy importante, el cambio de las emociones. 

La información y las situaciones no pueden cambiarse, pero sí podemos cambiar la emoción que estas nos generan y ver las cosas de otra manera.

Es a esto a lo que llamamos “reescribir nuestra historia”.

 

La sombra en nuestras vidas

La sombra en nuestras vidas

La sombra en nuestras vidas

 

Más allá de que nos gusten o no las películas de Disney, se dice que todos somos un poco Cenicienta y, también y al mismo tiempo, todos somos la Madrastra. 

Esta es una realidad de la que necesitamos ser muy conscientes, porque en ella se sustenta uno de los grandes juegos de nuestra vida: la sombra, como la caracterizó Carl Jung, hacia 1939.

 

Pero, ¿qué es la sombra y cómo se crea?

La sombra, en palabras sencillas y fáciles de comprender, es aquellos aspectos de nosotros mismos que desconocemos, rechazamos u ocultamos a los demás y… sobre todo a nosotros mismos.

Cuando somos pequeños, aprendemos a diferenciar enseguida entre lo que “debemos hacer” y lo que “no debemos hacer”, entre lo que está “bien” y lo que está “mal”. Por supuesto, esto es a ojos de los demás, ya que lo que es bueno para unos, es malo para otros y a la inversa. Y es que estos términos como tales realmente no existen: son subjetivos.

 

Comportamientos adoptados

Más allá de estas sutilezas, lo cierto es que estos aprendizajes generan en nosotros ciertos comportamientos que adoptamos como nuestros con un único sentido: sobrevivir. 

Aprendemos muy rápido a ocultar aquellas conductas que detectamos están mal vistas en nuestro entorno por miedo a que no nos quieran,  pero éstas no desaparecen, muy al contrario quedan relegadas en nuestra sombra y formando parte de nuestra identidad, lucharán por salir en muchos momentos a lo largo de nuestras vidas. 

Es de esta manera que formamos nuestra personalidad, la que nos diferencia de los demás y conforma nuestro ego. 

No obstante, no siempre conseguimos mantener este ego en equilibrio y -por decirlo de alguna manera- nos desequilibramos, ya sea por exceso o por defecto. Cuando esto ocurre, la sombra puede tomar el control de nuestras vidas y se requiere de nuestra toma de conciencia y acción inmediata.

 

Conectar con nuestra sombra

Aprender a gestionar nuestra sombra es imprescindible en nuestras vidas, aunque no siempre pueda resultar cómodo para nadie.

Hay que entender que tomar contacto con ella siempre encierra momentos de gran contenido emocional ya que estamos desenterrando situaciones que fueron dolorosas en nuestro pasado y que no deseamos sean recordadas. 

Asimismo nos pueden generar mucha inseguridad y  ansiedad; no olvidemos que para nuestro inconsciente, que solo busca protegernos, deben ser reprimidas dado el juicio con el que fueron catalogadas en nuestra infancia. 

A pesar de que estos procesos puedan resultar dolorosos, solo su liberación puede otorgarnos la sanación que tanto anhelamos. Es por ello que se hace indispensable detectarla, pero ¿Cómo?

 

¿Cómo detectarla?

Hay diferentes formas de identificar nuestra sombra. Vamos a enumerar algunas: 

  1. Prestar atención a todo lo que nos molesta o atrae de nuestro entorno: esta es la forma más rápida y la que más nos puede ayudar, ya que se nos muestra constantemente. 

Aquellos rasgos, valores o actitudes de otros que nos atraen más de lo normal, los reconocemos porque están presentes en nosotros aunque -y esto es muy importante- probablemente no los hemos desarrollado. Esta es una manera fantástica de detectar nuestros dones, los cuales se encuentran ocultos tras aquello que aparentemente más se nos dificulta.

Pongamos un ejemplo: observa a alguien a quien admires y pregúntate qué es lo que más te gusta de esa persona que a ti te gustaría hacer o ser. 

Ahora vuelve la mirada hacia ti: seguramente será algo que se te dificulte más de lo normal. Es ahí donde tienes que trabajar. Ese don fue reprimido en algún momento de tu infancia y tú dejaste de pensar que eso era para ti.

Fijémonos ahora en aquello que nos molesta sobre todo de manera desproporcionada  en nuestro entorno,  es una manera maravillosa de detectar aquellos aspectos negativos que están dentro de nosotros pero que hemos ocultado de tal manera que pensamos que no nos pertenecen.

Observa todo lo que no toleras, que no soportas, que te irrita en demasía y búscalo dentro de ti pero y aquí está el truco: hacia tu persona.

Te pongo otro ejemplo: pongamos que no soportas a las personas egoístas porque tú eres de los que lo das todo y siempre estás pensando en los demás.  Probablemente tú eres muy egoísta, y me dirás, ¿con quién?: ¡CONTIGO!   

¿Se entiende? 

De pequeño te enseñaron hasta el límite que había que darlo todo y tú aprendiste obedientemente a olvidarte de ti. Dar no es malo pero en exceso sí. Es necesario encontrar el equilibrio. Por eso la vida te enfrenta a personas egoístas hasta que logres entender que eso solo se encuentra en tu interior.

Tomando conciencia y aceptando que esto es nuestro comienza la sanación. 

 

  1. Detrás de todo lo que nos avergüenza: todo aquello que no te gusta que la gente sepa de ti, lo que te da vergüenza compartir, incluso lo que te avergüenza físicamente forma parte de tu sombra.

Esconderlo, en lugar de solucionar el problema, simplemente lo agranda, porque lo que rechazamos terminaremos viviéndolo como un rechazo hacia nosotros por alguien de nuestro entorno.

Dime, ¿alguna vez te has levantado y te has dicho al mirarte en el espejo ¡que horrible estoy hoy! Y nada más salir a la calle te has encontrado con alguien que antes de saludarte te pregunta por qué tienes tan mala cara?

  1. Nuestras adicciones: cualquier tipo de adicción refleja nuestra sombra. Son una manera de evasión que trata de  compensar algo que no ha sido gestionado.
  2. Las enfermedades: el cuerpo está conectado con el inconsciente y es un fiel reflejo de nuestros estados emocionales.  Ante una enfermedad es importante preguntarse. ¿Qué situación de estrés estaba viviendo cuando se presentó este síntoma? ¿Qué parte de mí no estoy atendiendo?

 

¿Cómo gestionar la sombra?

Aprender a gestionar la sombra nos ayuda a crecer como individuos, no obstante para tener éxito debemos trabajar sobre todo dos premisas muy importantes:

  • Dejar de culpar a los demás

Debemos de partir de la base de que nadie nos hace nada y ver al otro solamente como nuestro espejo. Esta es una de las claves de la Bioneuroemoción. 

Cuando actuamos de manera desproporcionada ante alguna situación, probablemente estamos bajo el influjo de la sombra. 

Es en estos momentos donde el análisis de nuestro comportamiento y la reflexión  nos ayudan a separarnos del problema y a asumir nuestro estado emocional para poder trabajarlo adecuadamente. 

  • Asumir nuestra responsabilidad

Entender que todo lo que nos ocurre en la vida es una proyección de lo que llevamos dentro y desde ahí tomar las decisiones correspondientes. Todo lo que ocurre tiene una razón de ser y solo desde la aceptación total de que somos los únicos responsables aunque sea a nivel inconsciente podemos empezar la sanación de nuestra vida.

Y, sobre todo: ¡este es un camino que se debe caminar paso a paso!

Ir experimentando nos permitirá afianzar nuestros conocimientos y allanará nuestro sendero, pero siempre sabiendo que hay que tener paciencia porque la toma de conciencia solo llega cuando la persona está preparada para integrar la información que le corresponde.

¡Hasta la próxima!

 

Bioneuroemoción: despertando la conciencia de unidad

Bioneuroemoción: despertando la conciencia de unidad

Bioneuroemoción ®: despertando la conciencia de unidad

 

Los seres humanos hemos crecido con la certeza de que el origen de todos nuestros conflictos se encuentra en el exterior

Esta interpretación de la realidad nos coloca en una posición eterna de víctimas, a merced de las circunstancias que se nos presentan en la vida y en una lucha constante para conseguir el equilibrio y la tan ansiada felicidad. 

 

Conciencia Dual

Ponemos por tanto nuestras vidas en manos de los demás, esperando que alguien externo nos haga felices, depositando nuestros sueños en manos ajenas y sintiéndonos luego completamente frustrados y decepcionados porque como es normal, nadie en su sano juicio puede atender nuestros requerimientos y complacernos como nosotros lo necesitamos. 

Aparecen entonces la tristeza, el inconformismo, las acusaciones, los miedos, la inseguridad y las culpas haciéndonos pensar que la vida es injusta y preguntándonos que hemos hecho nosotros para merecer esto. 

Responsabilidad

¿Te has puesto a pensar alguna vez la responsabilidad tan grande que depositamos en aquellas personas que tenemos a nuestro lado al pretender que satisfagan todas nuestras necesidades de amor?

¿Nos sentimos nosotros felices cumpliendo las expectativas de todos lo que nos rodean?

Si la respuesta de alguien es SI, permitidme que os diga que no es en absoluto cierto, simplemente se engaña a sí mismo, pero de eso ya hablaremos con vuestro permiso en otra ocasión. 

Vivimos por tanto inmersos en lo que se llama una Conciencia Dual cuyo principal principio se basa en que todo se encuentra separado de nosotros y que nuestra mente no interactúa con el mundo exterior. 

Esta conciencia dual tiene una función explícita que es: aprender a reconocernos en el otro

 

Nuevo paradigma: conciencia de Unidad

 

Es desde esta función que se desprende una nueva visión que nos empodera y libera al mismo tiempo: la Conciencia de Unidad

A través de ella entendemos que siempre estamos interactuando y complementándonos con todo lo que es externo nuestro.

Es sobre este principio sobre el que se sustenta la Bioneuroemoción ®.

Asumir la relación directa que ejercemos sobre nuestro entorno y sobre todo lo que nos sucede nos permite elegir cómo queremos experimentar las circunstancias de nuestra vida desde un empoderamiento absoluto alejándonos del estado de víctimas y con la certeza de que está en nuestras manos el cambio que tanto anhelamos fuera. 

 

Cambio de percepción

Para lograr alcanzar nuestro bienestar físico y emocional es necesario primero entender algunos conceptos, cambiar la mirada ante lo que nos sucede, empezar a cuestionarlo todo y aceptar que lo que vemos no es tan real como nos parece. 

En definitiva debemos cambiar nuestra percepción de lo que está ocurriendo afuera.

Puede que no sea fácil al principio y que la toma de conciencia nos lleve algún tiempo, no obstante si abrimos nuestros ojos y nos dejamos seducir por esta nueva realidad nos iremos dando cuenta de que somos tan poderosos que podemos cambiar el curso de nuestras vidas.

La vida en su infinita sabiduría nos pone en cada momento ante nuestros ojos todo lo que debemos sanar en nosotros a través de nuestras proyecciones.

El maestro Buda decía: 

“Todo lo que te molesta de otros seres es solo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”

Desde este punto de vista la vida se nos muestra como un espejo que nos devuelve nuestras luces pero también nuestras sombras en la búsqueda maravillosa de sanarnos internamente. 

 

Toma de conciencia

Cuando tomamos conciencia de esta nueva realidad aprendemos a reconocernos en el otro, es decir entendemos que en los demás vemos reflejados todos aquellos aspectos de nuestro Ser que si no fuera por ellos no podríamos reconocer en nosotros mismos

Es a esto a lo que llamamos proyección, la cual nos invita a un cambio radical de percepción.  

Creemos que lo que vemos es la verdad absoluta, no obstante la realidad es que no nos damos cuenta de que solo estamos proyectándonos en el exterior y que las cosas que rechazamos o aprobamos en nosotros mismos las rechazamos o aprobamos afuera.

 

¿Qué nos aporta la Bioneuroemoción ®?

Definitivamente la sanación. 

Cuando nos resistimos a aceptar que aquello que no nos gusta no solo no está separado de nosotros sino que está reflejando aquello que no queremos ver ni aceptar en nuestro interior, llegará un momento en el que se manifestará como un síntoma físico o lo que es lo mismo una enfermedad . 

La Bioneuroemoción® nos ayuda por tanto a cambiar nuestra percepción, a entender nuestros ambientes emocionales, nuestras creencias, nuestras experiencias y nuestros juicios. 

Y desde esa comprensión poder actuar de una manera diferente liberándonos de nuestros patrones repetitivos, permitiéndonos sentir y actuar de otra manera y alcanzando nuestro bienestar.