Nuestros amigos los caballos

Nuestros amigos los caballos

Nuestros amigos los caballos

La doctora veterinaria Anahí Zlotnik es especialista en comportamiento animal, con una extensa trayectoria en el tratamiento de caninos, felinos y equinos.  Sobre esta especie en particular, además de su preparación y experiencia como amazona, ha desarrollado el dominio de las más modernas técnicas de manejo y tratamiento, con una extensa práctica internacional.

Su enfoque holístico nos abre un mundo de comprensión sobre los animales.

El preferido

Se dice que el caballo es el animal preferido de Dios. Es noble, bello, poderoso y tímido, capaz de dar la vida por su jinete. Acompañó a grandes guerreros en sus batallas y conquistas, así que esta nota va con amor y respeto por esta hermosa especie.

Conociendo a nuestros amigos  

El comportamiento alimentario del caballo es una parte muy importante de su vida pues pasan aproximadamente 16 horas al día pastando. Si los observamos en la pradera, los veremos «pastando» muchas horas al día.   

Hay que imaginarse cómo es de difícil para ellos pasarse más de 20 horas al día encerrados en un box, si todo su sistema digestivo está preparado para pastar despacio y frecuentemente.

Es una de las actividades más importantes de cada día.

¿Para qué nos sirve esta información?

Nos sirve para comprender mejor a estos animales y sus reacciones frente al medio y circunstancias que les toquen vivir.

El conocimiento de su modo de vida, hará qué, si le toca una vida «doméstica», pueda ser ésta, lo más parecida a sus necesidades.

Los caballos tienen su organización de alta sociabilidad. Compleja, con reglas clarísimas, que respetan entre ellos, para mantener unido al grupo y en paz

Sincronizados

Los caballos tienen una increíble capacidad de sincronizarse. Si son perseguidos, lo primero que hacen es juntarse. Se sincronizan, no se golpean y huyen. La vida en grupo asegura la supervivencia.

Por lo tanto, la vida en grupo es primordial y, cuando alguno queda separado de su manada, y carece de esa protección y queda solitario es presa fácil.

Por esta razón, para un caballo estar sólo es como si, estuviera castigado

 

Sabiduría de yeguas

Las yeguas hacen amistades profundas y duraderas. Saben dónde ir, dónde se puede encontrar agua y pastos frescos.

Las yeguas madres son muy cuidadosas con sus potrillos y potrancas, los limpian, los huelen, los acarician, les alimentan. Y, entre ellas también mantienen lazos de unión.

Las yeguas les enseñan rápidamente a los potrillos y potrancas de otras madres a no invadir el espacio individual. Esta sería “la” regla en el mundo equino. Cada uno tiene su espacio personal, que no debe ser invadido.

 

Grooming

Entre todos los caballos del grupo, además, existe un comportamiento de cuidado y limpieza o «grooming».  

Este comportamiento afectivo se observa cuando se ponen cabeza de un caballo contra la grupa del otro, y se limpian con los dientes y se masajean en distintas zonas del cuerpo.  

También vemos a veces, que algunos pájaros se posan sobre los caballos y les quitan insectos de la piel. Es interesante observar que no todos los pájaros suben a todos los caballos, sino que algún tipo de pájaro sube a un caballo en particular.

Timidez y percepción

Los caballos son animales tímidos y muy perceptivos, y además por formar parte de un grupo social, son amistosos y curiosos. 

Esto lo podemos comprobar fácilmente cuando llegamos a un campo:  si ya tienen relación con los humanos, se acercan para olfatear y conocer a los extraños o a saludar a los conocidos, pero a la vez podemos ver que algunos que son menos extrovertidos, se quedan mirando desde más lejos, o atrás del más confiado; o, se acercan, huelen y se van.   

Entonces, es positivo dejarse oler, pues es uno de los modos de contacto entre ellos es este momento de olfacción mutua, facilita la unión.

 

Voladores

Los caballos son animales que pueden ser -y han sido- cazados (con zeta). Por esta causa su anatomía, fisiología y comportamiento están perfectamente adaptados para correr rápidamente en línea recta y a gran velocidad en el caso de tener que protegerse de los predadores. Y, a diferencia de estos, son herbívoros, veganos por naturaleza. 

Son animales que no atacan ni matan para comer, y que dependen de su rapidez de huída o velocidad de huída, para sobrevivir.  A esta rápida y veloz reacción de huída, se la llama FLIGHTINESS y por esto en inglés se dice que el caballo es un «FLIGHT ANIMAL».

Dependen, por tanto, de su rapidez de partida o «flightiness» para sobrevivir frente al ataque de un predador.  

Han desarrollado enormemente sus sentidos externos, sobre todo el olfato y el oído. Sus orejas se mueven en distintos ángulos y la forma de las mismas les permiten captar sonidos muy lejanos imperceptibles para nosotros.  

Esto lo subrayo pues muchas veces, algunas personas retan a su caballo porque se asusta y reacciona, y lo que no se dan cuenta es que el caballo está escuchando algún sonido que para él por ser animal presa, puede significar peligro, y para los humanos, no significa nada porque o no somos capaces de escucharlo o si lo escucháramos no sería peligroso.

 

Oliendo el peligro

Otro sentido muy desarrollado en el caballo es el sentido del olfato, mediante el cual «huelen el peligro», pero también huelen a sus compañeros de tropilla y amigos humanos o de otras especies.  

Por medio del olfato los caballos se presentan a sí mismos entre ellos, es común verlos ollar contra ollar, tomándose un tiempo para que la información llegue al bulbo olfatorio, que es de gran tamaño. 

Según lo que olfatean, responderán con un fuerte relincho, con una patada o con un sonido muy leve, o con indiferencia.  También es un gusto cuando nosotros nos dejamos soplar por ellos o les soplamos nuestro aliento para que nos conozcan. 

Tienen gran capacidad cognitiva de su ambiente, de sus congéneres, de los pastos, los suelos, el agua, los climas, los caminos, las montañas, las estepas, de las personas, de los juegos, los movimientos, y mucho más.

 

Necesidades sociales

Tienen una gran necesidad de relaciones de calidad y buena comunicación. Entre ellos establecen lazos de amistad muy profundos y duraderos, hasta tener dentro de la manada un amigo o amiga muy íntimo, al cual le relinchan cuando se alejan de él.  

Hace poco, en una estancia donde estuve trabajando con unos potrillos, una mañana nos fuimos a recorrer la estancia, y me dieron para el paseo a un zaino doradillo llamado: «Capitán».  

Cuando empezamos a caminar, un tordillo grandote que estaba del otro lado del piquete, comenzó a relinchar con mucha fuerza y Capitán también empezó a relinchar, entonces les pregunté a los cabañeros si entre ellos había amistad, y me confirmaron que efectivamente ellos dos eran muy amigos.  Así de amistosos como nosotros…

 

Animales: una cuestión de conducta

Animales: una cuestión de conducta

Animales: una cuestión de conducta

 

Cada especie animal tiene una manera de comportarse. Y la Etología es la ciencia que estudia la conducta. 

De hecho, cada especie tiene un modo de comunicarse, distinto del modo humano. 

Entonces, comprender la conducta y el modo de comunicación de un individuo -sea éste perro, caballo, gato, pájaro- nos permitirá ser más precisos cuando interactuamos con ellos. 

 

Comprender

En el caso de la medicina veterinaria, cuando debemos estudiar los síntomas homeopáticos que necesitamos tratar, precisamos llegar a entender para qué, con qué propósito o intención cada individuo hace lo que hace.

Si comprendemos este punto, podemos agregar al tratamiento homeopático la terapia etológica. 

Por ejemplo: supongamos que estamos ante un caballo necesitado de protección, comida y seguridad.  

Todo lo que va a hacer en su vida, toda su conducta, estará destinada a buscar protección, seguridad, a proveerse de lo que pueda faltarle, o de lo que pueda llegar a sucederle.

Es probable, que tenga tendencia a la voracidad o ansiedad al comer, que esté demasiado atento a su entorno, que sea muy sensible a los ruidos, incluso podría meterse en la comida de sus compañeros, tratando de cubrirse de lo que pudiera llegar a ocurrirle.  

Mensajes

También podríamos encontrarnos con un animal con tendencia dominante, que tenderá a cuidar su espacio y su comida con excesivo celo, incluso llegando a morder, empujar o patear a sus allegados (ya sean equinos, caninos, humanos…).

Entonces, este es un punto donde corresponde entender qué mensajes ha recibido el caballo en su vida, en su manada, con sus allegados humanos. Es decir, cómo fue su educación.

 

Factores de confusión

Haciendo esto, disminuimos los factores de ansiedad que se producen en los animales por un manejo confuso, en el cual muchas veces se trata al animal como si fuera una maquinaria o se lo pone en el lugar de bebe humano, lo que a la corta o a la larga, traerá consecuencias. 

Los animales tienen reglas sociales que los ayudan a mantenerse vivos y a convivir pacíficamente en su manada.

Cuando estos factores de confusión comienzan a disminuir, aparece el animal más despojado en el sentido que aparecen sus reacciones en forma más neta, más pura.

Para ello es fundamental comprender la relación del humano con el animal, conocer los mensajes que el o los humanos están enviando.

Y fundamentalmente, qué expectativas tienen los humanos respecto del animal y cómo éste va reaccionando en los distintos eventos de su vida.

Observar

Nuestra investigación busca averiguar el mensaje que el animal está recibiendo del entorno.

Y, en consecuencia: cómo reacciona en cada situación, cómo se comporta con sus compañeros, cómo se vincula con los humanos, en qué lugar de la manada está o lo ponen los demás, si intenta imponerse o se aleja de los demás, cómo son sus encuentros con otros caballos, perros, gatos, humanos, qué hace cuando se alejan de él (¿los sigue, se queda quieto mirando, se aleja?), cómo es el contexto humano que lo rodea, qué posibilidades tiene de cumplir con los actos rituales e instintivos, etc.

La importancia de los detalles

Como veterinaria, durante una consulta tomo todos los detalles posibles, aunque parezcan poco importantes. Los anoto, pero sin interpretar.

Los resultados de la terapia de comportamiento junto con la Medicina Homeopática son muy buenos. Incluso con gatos a quienes -por ejemplo- les cuesta aceptar un habitante nuevo, los resultados son positivos.  

Los Veterinarios homeópatas necesitamos tener en cuenta la mayor cantidad de factores circunstanciales posibles para comprender la dinámica de la salud y la falta de la misma.

E insisto mucho con el tema manejo, es decir: con la importancia que tiene el tema de cómo nos relacionamos o manejamos con los animales, pues considero que su incidencia es alta en la aparición de desequilibrios. 

Aunque hay casos de conducta difíciles de resolver, con la ayuda de los responsables humanos y la medicación correspondiente todos tienen muchas posibilidades de mejorar. 

 

Homeopatía II: historias con caballos

Homeopatía II: historias con caballos

Soy médica veterinaria y trabajo muy especialmente con caballos. En ellos, como en todos los animales, lo que llamamos enfermedad se manifiesta de maneras diferentes en cada individuo. Y esa consciencia de la especificidad de cada ser, de su unidad, es uno de los puntos que diferencia la medicina homeopática de otro tipo de terapias. 

Doctora Anahí Zlotnik

Médica veterinaria

Homeopatía: historias con caballos

La homeopatía es una medicina vitalista que sigue leyes y principios naturales y que entiende la enfermedad como un proceso de desequilibrio general. Es decir, que cada síntoma expresa un problema total, porque cada ser viviente es una unidad única

Por ejemplo, si una lesión motriz no se debe a un golpe o a un problema nutricional, podría expresar un desequilibrio más profundo. Esto se debe a que cada síntoma que un animal expresa es una parte de un estado profundo. 

Energía vital

Todos los seres vivientes estamos animados por una fuerza o energía vital que en estado de salud está equilibrada. Cuando esta fuerza vital se desequilibra, se expresa con síntomas a los que llamamos enfermedad, desequilibrio o disfunción. Actualmente, prefiero el término disfunción. La manera en la que esta disfunción se presenta es particular en cada ser y lo que el homeópata hace es estudiar esta manera única, característica y peculiar de cada animal de mostrar «su disfunción». 

Hablando de caballos

Voy a dar un ejemplo: en los caballos, la influenza es una enfermedad epidémica. Sin embargo, cada caballo la vive a su manera. Algunos se sienten peor después del mediodía, otros a la noche, unos tosen por la madrugada mientras que otros lo hacen a la tardecita; algunos se deprimen muchísimo y dejan de comer, mientras que otros no. 

Es decir, cada animal tiene alguna modalidad que lo diferencia y lo caracteriza. Ni siquiera en una epidemia se enferman todos. Algunos animales muestran pocos síntomas o no se enferman. 

La susceptibilidad

¿Cuál es ese factor que diferencia el carácter de un caballo: su modo de reaccionar, la forma en que se relaciona con el jinete, o con el peón, su manera de enfrentar las competencias, lo que hace antes de entrar en la pista, lo que hace después? 

Ese factor es lo que llamamos la susceptibilidad de su fuerza o energía vital, es decir, el modo en el que reacciona ante las situaciones de su vida, que lo hará más manso o dócil, o más colérico y desobediente, o desganado o enérgico, alegre o triste. 

Y siempre habrá una similitud en cómo manifiesta su carácter o cómo manifiesta una renguera o un problema digestivo, porque por ser único, cada reacción es parte de una totalidad indivisible. 

El trabajo del veterinario homeópata es entender esa totalidad tanto en estado de salud como de enfermedad, es decir, para qué hace lo que hace, por qué, cómo, cuándo, dónde. El homeópata intenta comprender al caballo como un ser íntegro en su dinámica de vida. 

Ventajas de la homeopatía

La manera de actuar de esta medicina, alcanza distintos niveles, según se trate de: 

Facilidad para medicar: los caballos se acostumbran a los famosos globulitos que están hechos de lactosa y que les resultan muy palatables. Se puede medicar además en el agua de bebida. Y existen preparaciones inyectables fabricadas por algunos laboratorios, específicas para ciertas patologías. 

Casos agudos: ayuda a disminuir el estrés de manera suave porque acompaña la propia energía curativa del animal. Es perfectamente combinable con la terapia de sostén (suero, líquidos o medicamentos que se brindan en los casos de emergencia).

Casos crónicos: la homeopatía tiene en cuenta la profundidad y duración de la disfunción. Por ejemplo, cómo se presentó, cuándo, en qué circunstancias, dónde y cómo fue su evolución. Si se complicó por el uso o abuso de otras medicinas y en que medida comprometió la fuerza vital del animal y ocasionó una enfermedad secundaria. 

Antes y después de las cirugías: disminuye el factor estrés, haciendo que la recuperación sea suave, menos dolorosa y más rápida. 

Trastornos de conducta: por tener en cuenta el carácter del animal y su modo de reaccionar, busca comprender el porqué y el para qué de esa conducta. 

Trastornos por estrés: algunos animales más sensibles, tienen dificultades de adaptación, por lo tanto, sufren más el tipo de vida artificial al que están sometidos. Como no podemos devolverles su vida natural y están sometidos a un ritmo muy exigente, la medicina homeopática tiene en cuenta esos factores para ayudarlos a que se adapten lo mejor posible, sin enfermarse.

Trastornos colaterales y secundarios: disminuye los riesgos de intoxicación y los efectos que producen los productos químicos. El medicamento homeopático es de origen animal, vegetal o mineral y se prescribe en dosis suficientemente pequeñas, porque está preparado con el principio medicinal activo que actúa sobre la energía profunda del animal, animándola a recuperar su estado de normalidad. 

En síntesis, la medicina homeopática es una medicina preventiva, económica y profunda, cuyo objetivo es el de reestablecer el estado de salud para que el animal pueda usar sus instrumentos con todo su potencial. 

Próximamente les contaré algunas de mis historias sobre caballos verdaderos. ¡Hasta pronto!

Foto: Gabriel Giovanetti

 

Homeopatía: también para nuestros animales

Homeopatía: también para nuestros animales

Homeopatía: también para nuestros animales

Soy médica veterinaria y trabajo muy especialmente con caballos. En ellos, como en todos los animales, lo que llamamos enfermedad se manifiesta de maneras diferentes en cada individuo. Y esa consciencia de la especificidad de cada ser, de su unidad, es uno de los puntos que diferencia la medicina homeopática de otro tipo de terapias

Dra. Anahí Zlotnik

La homeopatía es una medicina preventiva apta para cualquier animal

¿Por qué? Porque cuando atendemos a un animal, enfocándolo como ser único, como un todo, lo vamos conociendo en todos sus aspectos. De ese modo, el medicamento va obrando en él de manera que ante cualquier circunstancia nueva en su vida o cualquier situación sutil que lo haga reaccionar de un modo determinado, se puede evaluar si este modo de reaccionar responde a su personalidad, su manera de ser (lo que en homeopatía se llama susceptibilidad) que se despierta. O si es parte de algún proceso que neceista atravesar para limpiar su organismo y ponerlo en mejores condiciones, o para enfrentar los nuevos acontecimientos de su vida.

Por ejemplo: un animal que tiene una secreción aumentada de mocos, puede estar expresando una necesidad orgánica de limpiar tal vez sus pulmones. Entonces, en ese caso, en vez de impedirle que siga con su proceso, lo ayudo a que lo haga de un modo preciso, organizando su propia energía curativa, y en general – si la prescripción es correcta, lo que ocurre es que una vez finalizado este proceso, estará en mejores condiciones que antes, sin haberle cortado las vías de exoneración

¿Por qué esto da buenos resultados?

Porque naturalmente el organismo busca su manera de reorganizarse, de reequilibrarse, y si obramos en contra de este principio cortamos una vía de limpieza y el organismo. Aunque se recupere lo hará a expensas de su propia energía creando una disfunción más profunda que más tarde o más temprano se manifestará con más gravedad. 

Es decir, si a un animal le impedimos que se deshaga de los mocos (los humanos solemos cortar nuestros resfríos con toda clase de medicamentos), probablemente en algún momento de su vida hará una reacción, como por ejemolo un sangrado por nariz, sobre todo si tiene esa tendencia, porque el organismo quedó con una deuda.

Un ejemplo que ilustra esta situación, es la olla a presión. Si al organismo cada vez que intenta desembarazarse de lo que está mal, se le impide, finalmente será como una olla a presión que puede explotar. 

Emergencias

La homeopatía puede ayudar a disminuir el tiempo de recuperación, con un mínimo de estrés. Se puede combinar perfectamente con terapias de sostén, sin disminuir los factores de autoinmunidad, sino por el contrario, fortificándolos, ¿Por qué? Porque el medicamento homeopático hará que la fuerza vital vuelva en la medida de su posibilidad al estado de normalidad.

El medicamento homeopático ayuda a esa fuerza a reencontrar su equilibrio en vez de ir en contra de este.

Un ejemplo claro es cuando se usa junto con terapias de sostén (esos primeros auxilios que se brindan suministrando agua o suero). Allí, el medicamento homeopático optimizará la receptividad orgánica del suero, las vitaminas o los otros medicamentos administrados. 

Próximamente les contaré historias verdaderas sobre caballos muy especiales. ¡Hasta pronto!

Foto : Nora Cano